Hombres de Charro

16.8.06

FESTIVAL DE BENICASSIM 2006 CRÓNICA DE UNOS CONCIERTOS

Me dispongo a comentar los conciertos que presencié en los dos días que estuve en el pueblo Castellonense de Benicassim. No es una tarea para nada sencilla porque, por lo menos en lo que a mí respecta, fue más una experiencia personal intransferible que un acontecimiento musical, cosa que también fue por supuesto.

Y allí estábamos Sofía, Diego, Lucía, Javi, Ana y yo, en medio de un recinto de 100.000 metros cuadrados (todos los datos han sido extraídos de la página web oficial del acontecimiento), con un escenario, el Verde, cuyas dimensiones son de 700 m² y con capacidad para 35.000 personas, con dos escenarios más, que en la práctica son tres, el Vodafone FIB Club con aforo para 4.000 espectadores y 112 m² de escenario, el Fiberfib.com preparado para 10.000 personas y 288 m² de escenario y que a partir de las 21:00 se convertía en el Escenario Electrónico.

Yendo al grano diré que la palabra que resume a la perfección la impresión que me llevé de Benicassim es Intensidad. Todo es a lo grande como ya habrán podido comprobar los lectores que hayan llegado hasta estas líneas. Pero es que hay más: en el Escenario Fiberfib.com había pulverizadores de agua que humedecían nuestras cabezas para evitar lipotimias, había también una amplia zona de descanso donde en una pantalla gigante de leds visualizaban el concierto más importante de cada momento, en esta área había césped y asientos por si alguien quería ver el concierto sentado tranquilamente. Había, aunque yo no lo ví, un chiringuito dónde analizaban tu droga y te decían la composición de lo que te ibas a meter para saber los efectos que te provocaría. También había puestos de kebab, pizza, bebida, tiendas de ropa, tiendas de música, ... Un detalle que me resultó muy curioso fue la cantidad tan brutal de extranjeros que había en el FIB, con predilección por los ingleses y franceses creo yo.

Lo peor: el calor, en todo punto sofocante, asfixiante, insoportable; la cantidad brutal de gente, no podría decir cifras; y, la estación de tren, con un solo individuo para atender a todo Benicassim y con un conocimiento de inglés tal, que un mono amaestrado con un lápiz entre los dientes tendría más posibilidades de entenderse con un británico que él.

Lo mejor: todo lo demás; la experiencia, la organización, los acompañantes y todo en general. En conjunto una experiencia más que recomendable para ver mucha gente con ganas de pasárselo bien, no podría decir de modo sano (para corroborar esto bastaría con acercarse al Escenario Electrónico, para ver de qué forma le bailaba la mandíbula a determinados individuos, en el auténtico modo Súper), pero lo que sí diré, sin intención de hacerle ningún daño a nadie.

Analicemos musicalmente los conciertos. Antes de nada he de decir que el cartel tampoco era cien por cien de mi agrado, por un motivo a la vez positivo y negativo: era un cartel demasiado para todos lo gustos, lo que por un lado hace que aumente la asistencia pero por otro disminuye la calidad. Resumiendo, me gustaría haber visto más genios musicales y menos carne de estadio, más música única y rupturista y menos mainstream galopante. Eché de menos grupos como Sonic Youth, Shellac, Devendra Banhart, Low, Built to Spill, Aphex Twin, Vetiver, LCD Soundsystem, Wilco, Surfin’ Bichos, Yo La Tengo, porqué no, Beastie Boys, Liars, Antonia Font, Los Planetas, Songs:Ohia, Sr. Chinarro, Superchunk, Experience, Ian Mackaye en cualquiera de sus formas, The Wedding Present, Squarpusher o Nacho Vegas, en lugar de Placebo, Franz Ferdinand, The Strokes o Depeche Mode. Digo esto desde un punto de vista total y únicamente melómano e inocente, desconocedor de los entresijos del mercado musical, pues estoy seguro que conseguir un buen cartel siempre es muy difícil, que no es tan fácil como descolgar el teléfono y fuera, que siempre se estará a merced de las giras de los grupos, de sus cachés y disponibilidad, por esto me parece de justicia reconocer la labor de los organizadores al poner a nuestro alcance un festival de este calado permitiéndonos disfrutar de Rufus Wainwright y Dominique A, para mí dos de los más grandes artistas mundiales a día de hoy, y de 12Twelve, posiblemente el mejor grupo español de aparición relativamente reciente.

El primer grupo que vimos fue Tom Cary en el Escenario Fiberfib.com, un grupo malagueño formado en 2005 que se caracterizaba por hacer un rock ruidista y con tendencias salvajes experimentales a medio camino entre Shellac, Captain Beefheart, Stooges y 12twelve, pero sin el toque jazzístico de estos últimos. El suyo fue un buen concierto de unos 30 minutos más o menos. Insisto, fue un buen concierto, pero se ve que en ellos predomina la furia al ruido, pues por momentos parecen perder el norte en su afán experimentador, a diferencia de los anteriormente mencionados 12twelve, que siempre mantienen la composición y la armonía como guías a la hora de elaborar sus canciones.

A las 17:30 del viernes 21, bajo un sol de justicia paliado por los aspersores de agua pulverizada, comenzó Dionysos, un grupo francés al estilo de Arcade Fire pero con un toque más bruto, formado por una sección de cuerda dirigida por un director de orquesta, una violinista cantante, la típica formación rock y un cantante showman y divertido, el cual se lanzó hacia el público en, por lo menos, dos ocasiones, llegando en la segunda de ellas hasta la torre de ecualización pasando sobre las manos del público. Resultado: buen concierto, muy divertido, y si tenemos en cuenta que no conocía ni a este ni al primero de los grupos que mencioné, el comienzo fue más que satisfactorio.

Después nos movimos al escenario Vodafone Fib Club a ver a 12twelve, grupo sensacional donde los haya, que con tan sólo cuatro discos, los dos últimos magistrales y grabados con Steve Albini, se han convertido para mí en la más excitante experiencia musical de los últimos años, fusionando el jazz de Ornette Coleman, Albert Ayler y John Coltrane, con el post-rock de Tortoise y Mogway, dos pizquitas del slowcore de Codeine y Low y el post-todo primigenio de Slint. El concierto fue calcado al presenciado por mí en el Playa Club, espléndido, y, desde ya, deseando volver a verlos de nuevo.

De vuelta al Escenario FiberFib.com presenciamos el concierto de Babyshambles, el grupo de Pete Doherty, el polémico cantante de The Libertines, uno de los mejores grupos surgidos en las Islas Británicas en los últimos cinco/seis años. El concierto fue muy bueno, con el Sr. Doherty dando rienda suelta a su carisma y talento. La actuación remató con la subida al escenario de Shane MacGowan, líder de The Pogues, mítico grupo de Punk-Folk. Buen concierto y Fuck Forever temazo.

Tras ellos tocaron The Walkmen un grupo al que prefiero no juzgar porque no presté demasiada atención debido a que ya llevaba 3 horas y media viendo conciertos y hacía un calor que se caían los pájaros, pero creo recordar que hacían un Rock mezcla de referencias clásicas como The Velvet Underground, con otras que no lo eran tanto, como The Smiths (más pop) y Joy División (más post-punk oscuro). Aunque, como ya dije, no presté demasiada atención, así que puede que esté diciendo auténticas salvajadas.

Luego llegó el primer concierto del Escenario Verde, el más grande de todos, tocaron The Futureheads, un grupo que a mí me deja ligeramente indiferente por realizar una música bastante coyuntural: su primer LP data de 2004, y su música es una mezcla de pop, post-punk, y mil referencias postmodernas, desde Devo, a Kate Bush pasando por The Jam o XTC. Su concierto no estuvo mal, pero aquí entro en lo comentado seis párrafos más arriba, me gustaría haber contado con un cabeza de cartel más interesante, aunque fuese de la misma onda, hablemos de Bloc Party (fusión de The Cure, Joy División, Gang of Four y Franz Ferdinand) o incluso Artic Monkeys (más rock y punk que Bloc Party, con toques de Buzzcocks y The Kinks por momentos), o tirando por otros lados más vanguardistas y/o experimentales en distintas formas Erase Errata, Liars, !!!, The Rapture (con un estilo a medio camino entre The Cure y PIL) o incluso Radio4 (realizando una reelaboración de The Pop Group, Gang of Four y PIL), todos ellos surgidos en lo que va de siglo.

Tras ellos vimos unos minutos de Colder, para luego enfrascarnos en uno de los conciertos del festival, el de Pixies. Mis sensaciones durante todo el concierto fueron extrañas, ¿por qué? Porque son un grupo que me sé la discografía de memoria, los llevo escuchando años, he leido libros y revistas sobre ellos, y los considero lo más importante que dio la música “alternativa” norteamericana en los ochenta (una década en la que más de uno se debería parar con más calma y dejar de decir burradas) junto con Big Black, Sonic Youth, Public Enemy, Hüsker Dü, REM y Fugazi/Minor Treat. El concierto fue como escuchar un recopilatorio, hit tras hit: Bone Machine, Here comes your man, Gigantic, Where is my mind, Tame, Hey, Monkey goes to heaven ... Fue un buen concierto, no voy a ser yo quien lo niegue, pero me pasó con él lo mismo que me ha pasado en muchos otros, me dio la sensación de llegar tarde: vi a REM en Lisboa en el 2005, cuando su época realmente buena fue de 1983 a 1993 (12 años tarde), vi a The Stooges en 2004 cuando su época bestial fue de 1968 a 1973 (31 años tarde), vi a The Cure también en 2004 cuando su momento clave fueron los ochenta (una docena de años tarde), vi a Love en el Playa en marzo del 2004, y el Forever Changes es del 1967 (37 años tarde),... Es decir, en pocas ocasiones, que también las ha habido, he sido consciente de estar viendo algo en el momento en que debía verlo, en el momento adecuado, en su momento de apogeo; esto es, lo que hubiese sido ver a los Pixies en 1989 en la gira conjunta que hicieron con The Cure por EE UU, mientras los primeros presentaban "Doolittle" y los segundos "Disintegration". Me queda el recuerdo de, por lo menos, haber visto a todas esas inmensas e insuperables bandas aunque fuese de modo anacrónico. En el caso de Pixies me parece todavía más justo que se reunan de nuevo habida cuenta que en su época no disfrutaron del éxito que merecían, siendo ninguneados en Estados Unidos. Me parece un caso de justicia y memoria histórica el hecho de que un grupo como ellos puedan recoger lo que sembraron, aunque sea 15 años después de su separación, y de paso, que acerquen toda esa música híbrida de punk, pop, rock, hüsker dü, peter, paul & mary, alienígenas y patologías frikis, a los melómanos del día de hoy.

Después vino Dominique A, un concierto de los que entrarían en la categoría anteriormente citada de ver a un grupo en el momento adecuado, en su clímax creativo, y ser consciente de estar viéndolo en su momento, o en uno de sus momentos. Obra Maestra. Dominique Ané es buenííííííííííííííííííííííííííííííísimo. Pocos artistas europeos actuales le igualan. Mezcla de Chanson, pop, rock, toques jazzísticos y atmósferas profundamente elaboradas con crescendos guitarrísticos, por momentos, en una línea más bien noise o shoegazer.

Y a la 1:15 tocaron The Strokes. Tocaron, cumplieron y se fueron. Fue un buen concierto, pero le faltó intensidad a mi entender, intensidad de la que también adolece su último disco, el más flojo de su breve pero alabada discografía. Las canciones que más me gustan a mí son las del primer disco, más sucias y neoyorquinas, y las que menos las del último, sobreproducidas y con un toque, en algunos temas, de hard-rock pastelero más propio de Guns’n’Roses que de un grupo de verdad. Y así llegamos al fin del primer día. Reventados de un viaje en tren desde Murcia de 4 horas y cuarto, y agotados por el calor, nos fuimos a dormir al coche que muy amablemente nos cedió Diego. Dormimos de puta madre, pero eran las 3:00 aproximadamente y al día siguiente, por el calor, nos levantamos a las 7:30, así que anduvimos cansados igualmente.

A los conciertos del sábado llegamos tarde por obra y gracia del políglota operario de la estación de tren. Escuchamos desde fuera del recinto los últimos temas del concierto de Matt Elliott, concierto que pareció ser espléndido por lo que oí y por lo que se me comentó después, y luego vimos a The Organ, grupo de chicas a medio camino entre Joy División, The Smiths y Felt. Buenos temas y buen concierto. Un poco frío si cabe.

A las 19:30 vimos a El Columpio Asesino, grupo a medio camino entre el surrealismo, la psicodelia, Devo, The Residents, Pixies y el punk. Demasiada batidora de estilos y referencias para mí. No están mal, pero no aguanté todo el concierto, me parece un híbrido excesivo y sin cuerpo propio. Tienen temas buenos, pero otros son terribles, con unas letras por momentos lamentables.

Y llegaron las 21:00. La hora Morrisey, y nos sentamos en la zona de descanso a disfrutar con calma del concierto de este gran artista. El concierto fue espectacular. Morrisey es uno de los pocos artistas que en solitario han seguido una carrera más que digna habiendo formado parte de uno de los 30 mejores grupos de toda la historia de la música. Tocó varias de The Smiths, se involucró con el público, lo dio todo en el escenario, interpretó como nunca (o sea, como siempre, lleno de pasión y teatralidad) sus temas, y tocó 1 hora y media o más, incluso. Genial, de lo mejor de FIB.

Salimos un ratito a tomar un tinto de verano y luego entramos a ver a Mojave 3. Palabras mayores, imprescindibles. Anteriormente conocidos como Slowdive (gran grupo de Shoegazing) ahora nos deleitan con menos Cocteau Twins y My Bloody Valentine y más Bob Dylan, Cowboy Junkies y americana (Wilco, Uncle Tupelo, ...). Gran concierto aunque lo cogimos empezado.

Y a las 23:25 Rufus Wainwright. Para mí junto con Morrisey y Dominique A, los conciertos de Benicassim, aunque no soy para nada objetivo porque a mí son artistas que me apasionan absolutamente. Salió él sólo, tocó su piano y cantó, luego cantó mientras tocaba la guitarra. Tocó alguna con su hermana o prima, no sé, paró una canción para que su acompañante entrase en el tono que el quería, cumplió años sobre el escenario y le dieron una tarta, tocó Hallellujah de Leonard Cohen y se fue. Magistral. De lo mejor que hay en el mundo a día de hoy, y que se quite todo lo demás.

Luego tocaron en el Escenario Verde The Kooks, un grupo que es un híbrido de tantísimas cosas que ya no me atrevo a enumerarlas, y para cuya crítica sírvanse los lectores de repasar mis opiniones al respecto de The Futureheads y El Columpio Asesino.

A la 1:35 el concierto que buena parte de los presentes esperaban ansiosos: Franz Ferdinand, nombre en honor al Archiduque Francisco Fernando de Austria, asesinado en Sarajevo por Gavrilo Princip, estudiante serbio nacionalista miembro del colectivo Mano Negra, y acto desencadenante de la Primera Guerra Mundial. Yo no soy fan acérrimo de este grupo, su primer disco me parece excelente, un conjunto de singles (entrada-estrofa-estribillo-estrofa-estribillo-estrofa-estribillo-fin) sin mácula caracterizados por no seguir en ningún momento la línea recta, si no ser varias canciones en una, con intención de hacerte bailar más que pensar ni emocionar. Su segundo disco me parece claramente inferior al primero, y al nivel del tercero y último de The Strokes, con la salvedad de que esperaba más de The Strokes que de Franz Ferdinand. El concierto fue divertido, tocaron todos sus bailables y animados temas, e hicieron bailar y divertirse a lo loco al público, ya sólo por eso valió la pena de largo verlos en directo. Gente desinhibida bailando y divirtiéndose sin más pretensión que el mero entretenimiento. El concierto acabaría sobre las 3:30, y de cabeza pal coche a sobar, que al día siguiente teníamos que coger el tren a las 9:30, creo recordar.

Resumen final: experiencia excepcional en todos los aspectos y con muchas ganas de volver.

Saludos y gracias desde aquí a Steve Albini, Ian McKaye, Brian Eno, Suicide, Slint, Pere Ubu y Johnny Cash.

7.10.05

ALGUNAS DE LAS MEJORES PELÍCULAS DE LA HISTORIA

Mi buen amigo Guillermo me insta a la escritura de un breve artículo sobre cine en el que exponga las, según mi opinión y juicio, diez mejores y diez peores películas de la historia del séptimo arte. Accedo de buen grado a tal petición y como respuesta a la misma he escrito las líneas siguientes.

Los criterios a los que me he atenido han sido: mi propio gusto (tras tantos años degustando cine, y teniendo en cuenta que un buen gusto para preciarse de ello debe ser razonado, el gusto no debe ser caprichoso), la importancia histórico-político-cultural de las obras (incluyendo aquí características como la originalidad y la influencia posterior) y también he pretendido abarcar el mayor espectro posible en cuanto a estilos, géneros y nacionalidades se refiere.
Vaya por delante que no me considero un gran amigo de las listas, estadísticas ni clasificaciones de Arte, pues considero que éstas generalmente matan la realidad, encierran lo bello del arte con etiquetas absurdas y tratan de matematizar y categorizar las expresiones estéticas.
El único motivo, pues, por el que realizo este artículo es como respuesta a la petición del Señor Lamas. Contra lo que estoy diametralmente en contra y no pienso transigir ahora es con el hecho de establecer un orden en la lista que implícita y explícitamente dé a entender que la primera película de la lista es mejor que la segunda, la segunda mejor que la tercera, etc ... Lo que está claro es que por unos u otros motivos los filmes aquí mentados son de una calidad excelsa y sólo un descerebrado sería capaz de perder el tiempo calibrando cual es, en valor absoluto, mejor que las demás, ateniéndose además a no sé bien qué criterios y medidas.

La única lista aquí presente es la de las mejores películas de la historia, la de peores no la incluyo porque me parece una falta de respeto hacia sus creadores y porque tampoco la tengo tan clara, pues al visionar una obra subrayo, destaco y analizo mucho más las características positivas que negativas, a no ser que estas últimas sean muy obvias y sangrantes.

También es de recibo comentar que esta no es una lista cerrada, esto es, en esta lista tendrían cabida otras cincuenta o sesenta películas, todas de calidad imparangonable y cualidades suficientes para hacer palidecer a cualquier diletante dedicado al cine. Si no he incluido más, ha sido por la idea inicial a la hora de escribir estas líneas de hacer un artículo con las diez mejores, y sólo diez mejores, películas de la historia. ¿Porqué no es ni podría ser una lista cerrada? Por la propia naturaleza del Arte, inherentemente subjetivo, y, por lo tanto, expuesto a las opiniones de cada uno, sus estados anímicos, sus preferencias, sus deseos y sus complejos.

LAS MEJORES (O ALGUNAS DE LAS MEJORES):

"PERSONA" (Ingmar Bergman, 1966, Suecia)
Es una de las obras artísticas más radicalmente rupturistas, personales, originales y ricas de la Historia de la Humanidad. El protagonista es el Cine. Se abstraen el espacio, el tiempo y la narración para que el protagonista sea el Cine en sí mismo. Durante sus 85 minutos los ojos no se pueden despegar de la pantalla buscando, indagando en la naturaleza de las imágenes. Una película que se enriquece en cada nuevo visionado. Una actriz que deja de hablar misteriosamente durante la representación de Electra y que luego es cuidada por Alma, su enfermera. Ruptura total del Cine Clásico, entendido éste como una narración transparente en la que el espectador no es interpelado y en el que se favorece la identificación del protagonista con el espectador. Artefacto visual muy potente tanto a nivel intelectual como emocional, esta película plantea preguntas como: ¿Qué es el Cine? ¿De qué están hechas las imágenes? ¿Hasta qué punto podemos llegar representando la realidad?

"AMANECER" (Friedrich Wilhelm Murnau, 1927, EE UU)
Apasionada, exuberante, rabiosamente romántica. ¿Cuál es el término que me viene a la mente al mencionar esta película? Belleza. Película única por su fusión de expresionismo alemán y cine de producción estadounidense, de realismo y fábula moral empapada de ensoñación fantástica. Obra de una perfección técnica y visual que la convierten en una de las cumbres del cine mudo.

"CENTAUROS DEL DESIERTO" (John Ford, 1956, EE UU)
Película desmitificadora de los elementos fundacionales de la nación estadounidense. Película sobre y contra el racismo dirigida por un hombre de gran sensibilidad y maestría insuperable manejando la cámara y contando historias. Momentos para la Historia: Ethan Edwards levantando en brazos a Debbie diciéndole que vuelven a casa, la puesta de sol en la que los Comanches atacan la factoría Edwards, el papel de John Wayne, la fotografía de Winton C. Hoch, y tantos otros. Película considerada clásico absoluto aunque de clásica tenga bien poco, al mostrarnos a un perturbado mental como protagonista y saltos temporales y narrativos brutales.

"LA REGLA DEL JUEGO" (Jean Renoir, 1939, Francia)
Uno de los pilares de la modernidad cinematográfica. Una joya absoluta donde se fusionan la música barroca francesa, el teatro de Beaumarchais y de Alfred de Musset, la comedia y el drama. Algo intangible se percibe en esta obra de contornos resbaladizos donde se habla de todo y parece que no se habla de nada. Un hilo argumental no demasiado marcado, muchos personajes que huyen de una posible identificación con el espectador, una película que deja al aire sus estructuras narrativas como pocas antes que ella.

"EL SOL DEL MEMBRILLO" (Víctor Erice, 1992, España)
¿De qué trata? Es un documental sobre un perfeccionista pintor hiperrealista llamado Antonio López que pretende capturar en el lienzo unos membrillos que tiene en su jardín. ¿Dónde surge el conflicto? Surge cuando, debido a las pocas horas de luz que tiene el invierno, se ve incapaz de capturar los membrillos con la luz que él considera adecuada. ¿Y entonces? Trata de un cuadro que no se llega a pintar nunca debido al perfeccionismo del artista por retratar la realidad con fidelidad fotográfica. Trata de lo inasible de la realidad. De la incapacidad del ser humano por asir la anteriormente mencionada realidad. Versa sobre el Arte y el desarrollo artístico. Una Obra Maestra que requiere un espectador maduro y paciente cual pintor en la búsqueda de la perfección. Considerada por las videotecas de todo el mundo como la mejor película de los años noventa.

"CIUDADANO KANE" (Orson Welles, 1940, EE UU)
Película que por su importancia debía aparecer aquí. ¿De dónde proviene su importancia?, pues de la ruptura del sujeto de la enunciación y de la pérdida de la omnisciencia en la narración. Orson Welles reflexiona sobre el poder en una obra de tintes shakespearianos tomando como McGuffin la palabra Rosebud, que no encierra más que la imposibilidad de recuperación de la infancia simbolizado en un trineo.

"LA MIRADA DE ULISES" (Theo Angelopoulos, 1995, Grecia)
El protagonista es un hombre que viaja en busca de la primera película griega a través de una Europa cercenada por la guerra y el odio. El protagonista es Harvey Keitel aunque que nadie se extrañe si se contesta que el protagonista de esta obra es la Historia. Personalísimo estilo al servicio de la historia que se cuenta. Plano secuencia llevado al extremo en uno de los mejores directores vivos y que, no hace mucho, nos deleitó con otra Obra maestra como es "La eternidad y un día" (Theo Angelopoulos, 1999, Grecia).

"IVÁN EL TERRIBLE (IVÁN EL TERRIBLE / LA CONJURA DE LOS BOYARDOS)" (Sergei Mikhailovich Eisenstein, 1944 – 1945, Rusia)
Aquí nos topamos con lo conocido como Cine Total. Desarrollos en color y en blanco y negro, tragedia y comedia, escenas musicales, reflexión sobre el poder incluyendo todos los avances de la dialéctica soviética. Podría, e incluso debería, incluir en lugar de esta película la popular "El Acorazado Potemkim" (Sergei Mikhailovich Eisenstein, 1925, Rusia), también por supuesto una obra maestra, pero he preferido incluir "Iván El Terrible" en tanto en cuanto es una obra todavía más completa que la anterior y mucho menos conocida, aunque quizás menos importante.

"EL DESPRECIO" (Jean-Luc Godard, 1963, Francia)
¿Desprecio por qué? Desprecio de una mujer hacia un hombre provocado por el supuesto desprecio de él hacia ella. Desprecio por la parafernalia mercadotécnica e ignominiosa del Cine comercial americano. Reflexión sobre el acto de realizar cine y participar en él. Godard continúa con sus experimentos cinematográficos pero manteniendo todavía un hilo argumental. Banda sonora magistral de Georges Delerue. Cada fotograma tiene magia en esta película donde se unen poesía y cine.

"UGETSU MONOGATARI" (Kenji Mizoguchi, 1953, Japón)
Obra maestra del cine mundial. Una de las películas favoritas de Eric Rohmer. Mixtura de sueño, magia, cine social, leyenda japonesa del siglo XVI, fantasmas y fábula moral, contada con una elegancia y una depuración que han creado escuela. El plano secuencia y la profundidad de campo al servicio del Arte. La película es más conocida por su nombre en castellano: "Cuentos de la luna pálida de agosto". ¿Con qué palabra relacionaría este filme? Magia.

APUNTES CINEMATOGRÁFICOS A MAYORES:

Para comprender el por qué de la presencia de cada una de estas películas en esta lista hay que tener en cuenta que, para mí, y así debiera ser para la mayor parte de espectadores y cinéfilos, el Cine es imagen, ante todo imagen. En buena parte de las obras nombradas la fuerza de sus imágenes permanecerá por encima de opiniones, gustos, ideologías, hecatombes, por encima del espacio y del tiempo.
Me gustaría reincidir, a riesgo de ser pesado, que se quedan en el tintero muchas obras de muchos artistas dignos de mención. Considero imperdonables las ausencias de Luis Buñuel, Alfred Hitchcock, Charles Chaplin, Carl Theodor Dreyer, Luis García Berlanga, Akira Kurosawa, Yasujiro Ozu, David Wark Griffith, Federico Fellini, Roberto Rossellini, Michelangelo Antonioni, Max Ophüls, Alain Resnais, Chris Marker, Rober Bresson, Abbas Kiarostami, Aki Kaurismaki, Joaquín Jordá, Howard Hawks, Búster Keaton, Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Luchino Visconti, Eric Von Stroheim, Stanley Donen, Ernst Lubistch, y demás, pero bueno, ya habrá tiempo para más artículos sobre cine.

7.8.05

PORQUÉ "AMERICAN HISTORY X" ES UNA MALA PELÍCULA

“American History X” me parece una mala película. No lo puedo evitar, es lo que pienso y lo que siento. Escribo estas líneas y las titulo de este modo para dejar clara y perfectamente expuesta mi opinión.
Siento la imperiosa necesidad de opinar y argumentar debido a que éste es un film desproporcionadamente sobrevalorado y unánimemente aplaudido, sobre todo por el público no excesivamente iniciado en el arte cinematográfico.
Supongo que cuanto más halagan una obra la cual no te dice nada o simplemente no te gusta, ésta tiende cada vez a gustarte menos hasta el punto de alcanzar hacia dicha pieza una total animadversión. Pues bien, este es mi caso, con la salvedad de que ahora la película es decididamente mala.
Voy a exponer mis argumentos uno por uno, huyendo de la vacuidad expositiva y de la retórica barata.
Primer argumento. Qué cuenta.
Lo que cuenta no se lo cree ni el que lo escribió. O sea, me van a decir que el neonazi más importante de toda una ciudad, estado o conjunto de estados, claramente concienciado con su funesta causa, en la cárcel conoce a un negro, se hace coleguilla de él, sale de allí convertido en una hermanita de la caridad, y en un día, porque es en un día (recomiendo a los espectadores que repasen la película y se fijen en ese pequeño detalle) convence a su hermano, también convencido miembro del selecto club de los si-no-eres-blanco-te-sacudo, que lleva varios años sin verle, de que toda su truculenta ideología es una basura y que no está bien eso de andar por ahí abriéndole la cabeza a chinos con bates de béisbol.
Segundo argumento. Cómo lo cuenta.
El estilo visual es claramente deudor de la estética publicitaria, no en vano el director Tony Kaye participó con anterioridad en spots publicitarios, de modo que durante el transcurrir de la película somos testigos de un largo carrusel de filtros, ralentis, planos espectaculares dotados de una meliflua estética propia de un anuncio de colonias, momentos en color y en blanco y negro, etcétera, que lo que consiguen es que los espectadores más fácilmente impresionables suelten un intenso: “Ohh, esto es acojonante”, cuando en realidad no han visto nada de nada. El partido de baloncesto, en particular, es de patada en la boca, pues está mostrado como si de un anuncio de Nike se tratase, y para más INRI, nuestro antihéroe, pues así nos lo quieren presentar, en esta escena es el auténtico y putrefacto héroe con el que los responsables de este bodrio pretenden que nos identifiquemos. Estoy hablando de cómo se quita la camiseta y deja al sol su fuerte torso plagado de esvásticas mientras a cámara lenta, por supuesto, les gana el partido y la cancha a un grupo de negros.
Tercer argumento. El conjunto.
Yo no soy de los que creen ver en esta película una apología fascista ni nada que se le parezca, sino que de lo que me quejo es del hecho de que nos quieran vender gato por liebre, es decir, nos ofrecen este producto como cine social, antiheroico o concienciado, cuando en realidad lo que es, es eso, un producto. Un producto que usa las mismas armas que “Armaggedon”, “Independence Day” o “La Teniente O’Neal” pero con un envoltorio de supuesta película “con contenidos”. De hecho, esta película cae en uno de los defectos que yo considero más graves a la hora de hacer cine: la pretenciosidad.
Nota: Me parece de justicia subrayar aquí el hecho de que, desde mi punto de vista, existen muchas películas que han tratado el tema de la intolerancia, la violencia o el fascismo desde perspectivas infinitamente más interesantes o mejor contadas que la que nos ocupa, estoy hablando de “Roma, ciudad abierta” (Roberto Rossellini, 1945), “La naranja mecánica” (Stanley Kubrick, 1971), “Dogville” (Lars Von Trier, 2003), “Noche y Niebla” (Alain Resnais, 1955), “El Gran Dictador” (Charles Chaplin, 1940), “Cabaret” (Bob Fosse, 1972), “Ordet (La Palabra)” (Carl Theodor Dreyer, 1955), “El tambor de hojalata” (Volker Schlöndorff, 1979), “Mr. Death” (Errol Morris, 1999), “Intolerancia” (D. W. Griffith, 1916), “Lejos del Cielo” (Todd Haynes, 2002), “Saló, o los 120 días de Sodoma” (Pier Paolo Pasolini, 1975), ..., y tantas otras, que, a mi entender, superan con creces la calidad artística de la película objeto de este artículo.

29.6.05

MÁS SOBRE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA

Voy a transcribir otro artículo que encontré entre mis carpetas y recortes. El artículo lo firma Carolina Pérez, corresponsal de Europa Press en Bruselas. Lo sumo a lo ya escrito por ser claro, conciso, y por aclarar bastante algunos puntos un tanto oscuros para algunos.


Las novedades de la futura Constitución Europea respecto a los tratados ya existentes son muchas, pero algunas de ellas clarificarán el reparto de poderes entre los Estados miembros y la UE y otras permitirán tomar decisiones de forma más sencilla en un club de Estados de 25, 27 o más miembros.
La primera diferencia respecto a los Tratados de la Unión adoptados hasta la fecha, es el método por el que se redactó el grueso de la constitución: Una Convención en la que estuvieron representados 28 Parlamentos nacionales, el Parlamento Europeo, 28 Gobiernos, 2 Comisarios, el Consejo Económico y Social y el Comité de las Regiones.
las sesiones plenarias estuvieron abiertas a la prensa y estaban disponibles en Internet, garantizando así la máxima participación posible de la opinión pública. la Conferencia Intergubernamental fue la que dio el aprobado final, no sin antes reducir el nivel de ambición. La incorporación de una lista de derechos fundamentales de los ciudadanos destaca por su innovación dentro de un tratado internacional. Destacan los denominados derechos de tercera generación, que intenta asentar las conquistas del Estado del bienestar, en parte de carácter económico, como el derecho al trabajo, a la sindicación, la huelga y la protección por despido.
Por otra parte, el nuevo texto supone una simplificación importante de los Tratados. En este afán de sencillez, se termina con la distinción entre Comunidad Europea y UE, lo que en la práctica, se traduce en que no sólo los asuntos económicos son competencia de las instituciones comunitarias, si no también que a partir de ahora lo serán la política de Justicia e Interior.
Dentro del organigrama europeo, destaca la creación de un presidente de la UE, que en realidad será el presidente del Consejo Europeo, que reúne a los jefes de Estado o de Gobierno. La presidencia de esta institución pasa a ser semestral y rotatoria a ser elegida por un período de dos años y medio, renovables una sóla vez. El presidente será investido por mayoría cualificada y le corresponde la representación de la Unión en el exterior.
En esta tarea estará acompañado por el ministro europeo de Asuntos Exteriores, que se regirá por el sistema intergubernamental, no comunitario y por tanto alejado del procedimiento legislativo. la Constitución dice que la política exterior es una competencia compartida con la UE y los Estados miembros y considera que los países deben apoyarla "activamente y sin reservas".
Aunque habrá menos comisarios que países para facilitar el funcionamiento del Ejecutivo comunitario, la Eurocámara aumentará su poder hasta el punto de que comparte el poder legislativo con el Consejo.
La toma de decisiones en el Consejo de ministros también se modifica. La regla general es que en el seno del Consejo de Ministros se tomarán las decisiones por mayoría cualificada y no por unanimidad, salvo en casos excepcionales muy tasados: política exterior, defensa y fiscalidad. Cambian de estatus el asilo, la inmigración, la libre circulación de trabajadores y las cuestiones de política exterior planteadas por el ministro europeo de Exteriores, informa Europa Press.

SOBRE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA

No me encuentro yo muy creativo últimamente, así que de nuevo el artículo va a ser copiado de otro medio, en este caso del periódico El País. Se trata de un escrito firmado por José María Fidalgo, secretario general de Comisiones Obreras, y publicado el sábado 12 de febrero de 2005. Me apetecía escribir algo sobre la Constitución Europea, algo que reflejase mi pensamiento fidedignamente, y aquí lo presento. Que no lo firme yo es lo de menos porque mi idiosincrasia se ve identificada en grado máximo por lo dicho por el Sr. Fidalgo.

RAZONES PARA UN 'SÍ'
La Confederación Europea de Sindicatos (CES) y las dos centrales sindicales españolas representativas - CC OO y UGT - se han pronunciado nítidamente a favor del proyecto de Constitución Europea que en nuestro país será sometido a referéndum el próximo 20 de febrero. Junto a las razones históricas y políticas que se comparten sobre Europa y su papel en el mundo, sobre el modo posible de construir esa entidad política supranacional única y sin antecedentes históricos llamada Unión Europea y sobre la necesidad de que avance - manteniendo las señas de identidad de su modelo social, en esta época de incertidumbre que es el comienzo del siglo XXI - se añaden las derivadas del análisis del contenido del proyecto; proyecto cuyo proceso de elaboración han podido seguir los sindicatos europeos, participando en él mediante propuestas, gracias al estatuto de observador que tuvo la CES en la Convención que elaboró el texto.
En el debate sobre un texto de naturaleza constitucional, máxime si es el que dará naturaleza jurídica propia a la UE y además se somete a referéndum popular, hay que huir de dos errores que se cometen con demasiada frecuencia. El primero, exigirle que más allá de hablar de valores, objetivos, derechos, instituciones y sus normas de funcionamiento y toma de decisiones y de las bases de sus políticas principales, determine las fórmulas para la resolución de los problemas que tienen los ciudadanos europeos, más aún si se trata de cuestiones sobre las que la Unión Europea no tiene competencias. Por el contrario, el nuevo Tratado constitucional es fruto del obligado consenso entre los representantes políticos de los 25 Estados Nación que integran la Unión en torno a dos líneas de fuerza que se cruzan: la política clásica de izquierda-derecha y la de quienes quieren más o menos poder político europeo en relación a los poderes de los Estados; y debe aspirar a establecer un marco jurídico-político en el que las distintas opciones políticas europeas puedan gobernar, mediante acuerdos lo más amplios posibles en los dos ámbitos en los que se define la soberanía europea: el Parlamento que representa a los ciudadanos y el Consejo Europeo que recoge la de los Estados Nación.
El segundo error, lo estamos viendo ya en estos días de campaña en España, es mezclar los problemas políticos nacionales o locales, las simpatías o antipatías que despiertan los gobiernos con la opinión sobre la Constitución Europea y la intención de voto que de ella se derive.
Las razones del sí sindical al proyecto constitucional europeo pueden sintetizarse en una: en comparación con los tratados de la UE vigentes, el Tratado por el que se establece una Constitución para Europa contiene avances, en ocasiones significativos, sin que haya ningún retroceso. Los avances son incontestables respecto a los tres valores de referencia más importantes para el sindicalismo europeo: habrá más Europa con este Constitución; el funcionamiento de sus instituciones será más democrático y estaremos en mejores condiciones para construir la Europa social.
Sin definir ninguna nueva competencia europea exclusiva, la Constitución avanza en el terreno de las competencias compartidas y complementarias, estas últimas ejercidas a través del método de coordinación abierta. Política exterior y de seguridad, espacio de justicia y libertad, cooperaciones reforzadas o coordinación de políticas como la industrial y las sociales, son ámbitos en los que se refuerza la capacidad de acción política europea.
La generalización, casi completa, de los campos en los que el Parlamento Europeo colegislará con el Consejo, y el reforzamiento de sus competencias sobre los Presupuestos y para el control de la Comisión Europea; el carácter público de las sesiones legislativas del Consejo y la ampliación del campo de aplicación de la mayoría cualificada para la toma de decisiones; y el establecimiento de un procedimiento para la iniciativa popular mediante la recogida de un millón de firmas, son ejemplos de cambios para funcionar más democráticamente. Sin olvidar la posibilidad de control de los parlamentos nacionales sobre sus gobiernos cuando ejercen las competencias compartidas.
Pero es en el apartado de los valores y objetivos y en el campo de lo social donde los avances son más claros, sin que esto signifique que los sindicatos podamos darnos por satisfechos porque se recojan todas nuestras aspiraciones: eso probablemente no pueda alcanzarse nunca en una norma de esta naturaleza. Es también sobre estas cuestiones el terreno en el que los argumentos contrarios a la Constitución Europea aparecen menos fundamentados. Por mencionar sólo elementos de los debates francés y español: se preconiza el rechazo en sectores de la izquierda por el supuesto "neoliberalismo" del texto, incluso por personas que votaron a favor o se abstuvieron en la votación del Tratado de Maastricht (1992). Olvidan estas últimas, tal vez, que las insuficiencias del nuevo Tratado provienen de lo que permanece de aquel otro y, en general, parecen cerrar los ojos ante los innegables avances que las dos primeras partes recogen en materia social.
En el terreno de los valores y objetivos aparecen buena parte de aquellos por los que lucha el sindicalismo democrático y de clase: paz, primacía del derecho internacional y multilateralismo, economía social de mercado, pleno empleo, solidaridad y justicia social, igualdad, lucha contra todo tipo de discriminación y contra la exclusión social... A ello se añade el reconocimiento constitucional del papel de los interlocutores sociales y del diálogo social que deberá permitir, desde su reafirmación en el ámbito europeo, ayudar también a que se desarrolle en aquellos países de la UE en donde todavía se practica muy poco.
Pero es la inclusión, como parte segunda, de la Carta de Derechos Fundamentales en la Constitución, y por lo tanto el carácter jurídicamente vinculante para todos los Estados de los derechos que proclama - con la consecuencia de que los ciudadanos podrán reclamarlos ante los tribunales nacionales y el Tribunal de Justicia Europeo - lo que para CC OO y la CES supone el mayor avance. Lo que no se consiguió en Niza (2000) se consigue ahora.
La Carta es un compendio de derechos políticos, económicos, sociales y culturales. Es un texo avanzado y el primero de su naturaleza en comprender en un ámbito supranacional tal amplitud de derechos.
Como el resto de los derechos, los laborales y sindicales se refieren a las competencias exclusivas o compartidas de la UE, sean ejercidas por sus instituciones o por los gobiernos nacionales. Es aquí, en lo que toca a los derechos sindicales, donde se produce el mayor avance. Si en lo que se refiere al derecho de información y consulta de los trabajadores en la empresa (artículo II-87) se constitucionaliza lo que ya está recogido en directivas europeas, en lo que toca al derecho de negociación y acción colectiva (artículo II-88) abre un campo, en gran parte por transitar para el sindicalismo europeo, para la negociación y establecimiento de convenios colectivos y para el ejercicio de las diferentes modalidades de acción sindical -incluida la huelga- de ámbito transnacional europeo. Porque si bien es cierto que la Conferencia Intergubernamental que aprobó el texto final introdujo como guía orientadora para la interpretación de los derechos de la Carta unas explicaciones del Presidium de la Convención en las que se afirma que el ejercicio de los derechos del artículo II-88 tendrá en cuenta la legislación y las prácticas nacionales, esas mismas explicaciones subrayan que se está hablando de derechos en el ámbito de las competencias de la Unión.
Frente a los argumentos históricos, que no faltarían el año del 60 aniversario de la liberación de Auswichtz y del fin de la II Guerra Mundial, o los políticos acerca de las consecuencias del no a la Constitución Europea, que tampoco son despreciables, he preferido centrarme en lo que me parece más importante: el contenido y significado del texto que se somete a la consideración de los ciudadnos españoles. Y desde el pensamiento crítico, que siempre tiene que guiarnos a los sindicalistas, le doy un sí sin complejos.
Quiero rematar el artículo parafraseando a una persona de cierta edad de mi entorno que, resumiendo de modo genial el contenido y las intenciones esenciales del texto constitucional, en una ocasión me dijo: "Si se vota que sí a la Constitución dudo que vuelva a haber una guerra en Europa. Y eso es lo más importante." ¿Qué ocurre? Que el ser humano tiene muy mala memoria.
2ª Guerra Mundial: 55 millones de muertos en todo el mundo, 17.462.000 muertos en Europa entre militares y civiles (sin contar Rusia, en la que murieron 25.600.000 hombres).
1ª Guerra Mundial: 8 millones de muertos, 6 millones de invalidos. Francia fue el país más afectado, proporcionalmente: 1,4 millones de muertos y desaparecidos, equivalentes a un 10% de la población activa masculina, acompañada por un déficit de nacimientos.
Y demás ...

17.5.05

SGAE Y AMIGOS

Los párrafos siguientes son, línea por línea y letra por letra, una transcripción de lo aparecido en el número 221 de la revista 'RockDeluxe' en septiembre de 2004. Transcribo exactamente lo dicho en esa página, que para más información, y para que nadie me pueda achacar que asumo como propios los méritos ajenos, es la 91, porque quiero conservar la esencia inicial del texto.

Coincidiendo con el Día Internacional de la Música José Luis Rodríguez Zapatero recibió en La Moncloa a una representación de músicos españoles. Entre ellos estaban JAVIER DÍEZ ENA y JAVIER ADÁN NIETO, miembros del grupo Dead Capo y responsables del sello Pueblo Records (contacto: info@pueblorecords.com). En este Manifesto! dan cuenta de los pormenores de una reunión poco menos que surrealista donde la mayoría de los músicos presentes (superventas bien recompensados por la industria: de Alejandro Sanz a David Bisbal) repetían en un alarde de cinismo la consigna dictada desde la cúpula de la SGAE: "La música se muere, ayúdanos". ¿A qué?

Por Javier Díez Ena y Javier Adán Nieto

El viernes 18 de junio recibimos una sorpresiva llamada de la Presidencia del Gobierno solicitando que dos miembros de Dead Capo formasen parte de la comitiva de músicos que el lunes 21 de junio se iba a reunir con José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa, con motivo del Día Internacional de la Música. Tras digerir una propuesta tan surrealista y sopesar pros y contras, aceptamos. Pero ... ¿por qué nosotros? Al parecer, algún/a asesor/a de Cultura había asistido a un concierto nuestro y le había gustado mucho; por otro lado, con nuestro supuesto estatus underground se pretendía compensar la masiva afluencia.
La cita previa era en la sede de AFYVE (Asociación Fonográfica y Videográfica Española); mal empezamos. Al llegar comprobamos quién compone la constelación anunciada: Alejandro Sanz, La Oreja de Van Gogh, Café Quijano, Amaral, Alex Ubago, Mago de Oz, Estopa, Andy o Lucas (nunca supimos quién de los dos era), David Bisbal ... Todos juntos, saludándose y palmoteándose en la espalda. Tragamos saliva. Desde ese momento y durante el resto del día, nuestras tripas se debatirán entre la carcajada y la náusea.
Entran en escena Teddy Bautista y Luis Cobos, enfrascándose en una especie de arenga pre-batalla. Por lo visto, el lema del día es: "La música se muere, ayúdanos". Ruegan una y otra vez que a nadie se le ocurra discrepar ni lanzar otros mensajes. Para reforzar la uniformidad, reparten pegatinas y camisetas con el lema de marras. Nos meten en un autobús. Alejandro Sanz irrumpe al grito de "los buenos, atrás"; le siguen algunos amigotes. Delante nos quedamos los malos, los sin-pegatina, el zanfonista Germán Díaz, una simpática chelista de la Joven Orquesta Nacional de España, y nosotros. Ya en amrcha, la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) y AFYVE vuelven a dar muestras de su irrefrenable amor por el pensamiento único: una mujer sin identificar ordena que cada uno saque su disco y escriba la única dedicatoria permitida: "la música se muere, ayúdanos"; precioso. Pero esa clase de poesía se la dejamos a los buenos. Gobierno, sentado en un sofá, con los chavalotes de Estopa a un lado y Alejandro Sanz al otro, se dispone a escuchar lo que los músicos de este país han venido a decirle. A partir de este momento las cosas cobran un cariz difícil de definir: vergonzoso, ridículo, esperpéntico, patético ... bufo incluso. Entre constantes alusiones a la retirada de las tropas españolas de Irak, siempre en clave humorística, se suceden las descacharrantes intervenciones de los músicos más exitosos del Estado. Amaia, la pizpireta y nasal cantante de La Oreja de Van Gogh, demanda una mayor contundencia por parte de las fuerzas del orden en su actuación contra la piratería. Solución policial (¿no hemos oido esto mismo en otro contexto unas cuantas veces?). Al hilo de lo cual, Alejandro Sanz se aventura a asegurar que "en este país apuñalar es gratis", refiriéndose a la escasa penalización de la piratería; luego va más allá y deja claro que para él comprar un cd pirata y robar en un banco es lo mismo ... O no es lo mismo, ¿en qué quedamos, Alejandro?
David Bisbal, seguramente siguiendo el consejo de alguien que le quiere bien, apenas interviene. Hace uso de la palabra para repetir miméticamente una frase sugerida previamente por el Sr. Cobos en su arenga: "Ojalá el año que viene volvamos todos con una pegatina que ponga: 'la música ya se está recuperando, muchas gracias'". No queremos ni imaginar através de qué medios se podría lograr dicha recuperación de la música. Bisbal también hace mención a la piratería en Internet y argumenta que "a pesar de que en España no hay muchos ordenadores, se piratea mucho". Silencio absoluto. Lástima que David no cerrará su intervención con una de sus espectaculares piruetas. Aunque poco después nos deleitó en el autobús con unos minutos de impagable karaoke coreografiado mientras sonaba su último single. Luis Cobos recuerda con añoranza aquella gloriosa época en la que las compañías discográficas agasajaban a sus artistas con cenas en los más exclusivos restaurantes y estancias en los más lujosos hoteles ... Vaya, esto sí que es un problema.
Otro punto consensuado por todos es la escasa presencia y dudosa calidad de los contenidos musicales en televisión. Fabuloso ejercicio de cinismo, puesto que la mayoría de los allí presentes ha copado vorazmente todos los espacios musicales televisivos desde hace más de un lustro; alguno incluso ha sido directamente creado por el tan denostado ente televisivo. Y a continuación ... el momento más sangrante del día: toma la palabra el sumo sacerdote de la SGAE con sobrenombre de osito de peluche, Eduardo "Teddy" Bautista. Don Eduardo manifiesta su preocupación por la falta de locales con música en vivo. Los ingentes ingresos que genera su monopolio están en peligro. Menos mal que el gran patriarca que gestiona nuestros derechos de autor (en régimen de monopolio, insistimos) es previsor y ha sabido buscar a tiempo fuentes de ingresos alternativas, asegurándose de que todos paguemos religiosamente su impuesto (nunca mejor dicho) cada vez que compramos un CD-R. ¡Eduardo Bautista, autoproclamado defensor de los autores de este país, el mismo que nos considera a todos los españoles como potenciales delincuentes, clama justicia en los aposentos del presidente del Gobierno! Y lo hace sin el más leve atisbo de sonrojo. No desaprovecha tampoco la ocasión para tildar de hipócritas a aquellos que creen que las descargas gratuitas en internet sirven de promoción a los grupos pequeños. Sí, por supuesto que nos damos por aludidos y ... a todo esto ... ¿qué hicimos los malos? Intentar abrir una brecha para la realidad, tarea difícil puesto que la reunión se rige por una disciplina tabernaria; es decir, tiene la palabra aquél que habla más alto y en el momento justo.
Aún así, conseguimos desviar momentáneamente la atención del presidente hacia los problemas que acucian a la mayor parte de los músicos y sellos independientes: total falta de riesgo por parte de los programadores, la inexistente sindicación y la necesaria cobertura de los músicos como trabajadores, que podría paliarse con una Ley de Protección a imagen de la francesa, como propuso Germán Díaz. Como resultado de todo ello, demasiados buenos músicos muertos de hambre, demasiados músicos renunciando a la música que querrían hacer para sobrevivir como mercenarios de artistas-producto y la consecuencia final: la asfixia de la creatividad. En defenitiva, the real shit, ésa que parece inodora para estos señores, a pesar de tenerla delante de sus narices.
La recepción llega a su fin. Algunos de nosotros, atónitos aún por lo que acabamos de presenciar, tratamos de salir de allí cuanto antes, visto el parecido que aquello empieza a tener con una famosa película de Buñuel. A la salida nos encontramos un estrado con micrófonos y decenas de periodistas ansiosos, pero una muralla de prohombres blinda cualquier intentona de acceso al micro. Luis Cobos toma posición rápidamente; muestra su plena satisfacción respecto a lo conseguido en la reunión y señala con el dedo a Estopa y Alejandro Saznz como los elegidos para decir algo al resto de los españoles. Y después ... férreo cierre de filas para evitar posibles intromisiones en la cruzada.
La música no se muere. Existía mucho antes de que naciera la industria discográfica y segurá existiendo cuando ésta desaparezca, si es que esto ocurre algún día. Es intolerable que una serie de entidades privadas como SGAE, AFYVE y AIE ( Sociedad de Artistas Intérpretes o Ejecutantes) traten de capitalizar algo tan elevado como la música, y emplearlo en beneficio propio, creando confusión de manera interesada al identificar "música" e "industri musical" ( o discográfica). Los problemas de la música, y de los músicos, en este país son optros y es evidente que no afectan en absuluto a la gran mayoría de los asistentes a este evento. ¿"Ayúdanos"? ¿No es absolutamente perverso que pidan ayuda auténticos multimillonarios de la música, los verdaderos beneficiarios del negocio?